Hoy les presentamos seis sillas de comedor que llegaron a Lab.cero listas para una nueva historia.
Las restauramos una a una, cuidando su estructura, sus detalles y todo eso que hacía que valiera la pena conservarlas. El resultado: seis sillas divinas, con carácter, listas para volver a habitar una mesa, una casa y muchas conversaciones.
Ahora solo falta saber en qué casa van a empezar su segunda vida.
Las restauramos una a una, cuidando su estructura, sus detalles y todo eso que hacía que valiera la pena conservarlas. El resultado: seis sillas divinas, con carácter, listas para volver a habitar una mesa, una casa y muchas conversaciones.
Ahora solo falta saber en qué casa van a empezar su segunda vida.