Este puff llevaba años acompañándonos y el paso del tiempo era evidente. Su color había perdido fuerza y ya no encontraba un lugar en la casa; simplemente había dejado de conectar con el espacio.
En LAB.CERO decidimos darle una segunda oportunidad. Lo transformamos con un nuevo estilo y una nueva paleta de color, demostrando que, a veces, un cambio de piel es suficiente para que una pieza vuelva a convertirse en protagonista.
En LAB.CERO decidimos darle una segunda oportunidad. Lo transformamos con un nuevo estilo y una nueva paleta de color, demostrando que, a veces, un cambio de piel es suficiente para que una pieza vuelva a convertirse en protagonista.