Hay muebles que parecen demasiado pequeños para salvarlos. Este puff fue uno de ellos. Por un momento pensamos que quizá no valía la pena restaurarlo. Que su ciclo ya había terminado. Pero decidimos darle una segunda oportunidad, y nos recordó algo que está en el corazón de LAB.Cero:

No importa qué tan pequeño sea un mueble. Todo puede volver a nacer.


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